La japonesa comienza su temporada con una tercera posición en Okayama
Japón y el motorsport han ido siempre de la mano. Con las pilotos, no es diferente. La temporada de la Super GT comenzaba con los trescientos kilómetros Okayama. En la categoría GT300, Miki Koyama alcanzaba el podio junto a su compañero Kazuto Kotaka. La hazaña de la japonesa es la tercera en la historia de la categoría. June Okanaya logró un segundo puesto en 1995, al igual que Lilou Wadoux en 2024.
Koyama no es una novata en las carreras. En 2015, la piloto debutó en la Fórmula 4 japonesa. Dos años después dio el paso al automovilismo exclusivamente femenino mientras seguía en los monoplazas nipones y se proclamó campeona en las dos primeras ediciones de la Kyojo Cup. Entonces, lo siguiente era dar el paso al plano internacional. La de Yokohama fue una de las 18 pilotos permanentes en la primera edición de la W Series.
La pandemia frenó sus aspiraciones mundiales, asentando a Koyama definitivamente en su país. No obstante, esto no frenó el nivel de la piloto. En 2022, la de Yokohama ganó la Fórmula Regional Japonesa, en tan solo su segundo año en la categoría. Pese al éxito, ella prefirió cambiar los monoplazas por GTs. En 2023, Koyama se convertía en la primera mujer en participar en la Super GT en once años.
Ahora, en su segundo año en el equipo apr, Koyama consigue su primer podio en la categoría en la primera carrera de la temporada. La próxima cita del campeonato será el primer fin de semana de mayo, cuando se celebren las 3 horas de Fuji, en el circuito homónimo.
IMAGEN: Miki Koyama

