El automovilismo francés ha escrito una de sus páginas más brillantes este fin de semana en el departamento de Aveyron. La dupla formada por Sarah Rumeau y su copiloto Julie Amblard se alzó con la victoria absoluta en el Rallye Terre des Causses, la prueba inaugural del Campeonato de Francia de Rallyes sobre Tierra (CFRT). Este triunfo no es solo una medalla más; supone la primera vez en 40 años que una mujer gana una prueba de este certamen desde que Carole Vergnaud lo hiciera en 1986.
A bordo de un Škoda Fabia RS Rally2 del equipo 2C Compétition, Rumeau y Amblard demostraron una compenetración perfecta. Desde los primeros tramos, el binomio femenino marcó el ritmo de la carrera, liderando la clasificación general durante prácticamente toda la prueba. La precisión en el pilotaje de Sarah, sumada a la impecable navegación de Julie, les permitió gestionar la presión de sus perseguidores en un terreno extremadamente técnico y deslizante.
Un final de infarto
La victoria tuvo una dosis dramática en los kilómetros finales. Tras dominar casi todo el rally, las francesas cedieron el liderato momentáneamente en la penúltima especial (ES9) ante su compañero de equipo, el estadounidense Conner Martell, por una diferencia mínima de apenas 0,3 segundos.
Sin embargo, lejos de rendirse, Rumeau y Amblard lanzaron un contraataque magistral en el último tramo cronometrado (ES10). En una exhibición de coraje y técnica, recuperaron el tiempo perdido y cruzaron la meta final con una ventaja de 5,9 segundos, asegurando un triunfo histórico que rompe un techo de cristal que se mantenía intacto desde hace cuatro décadas.
Un triunfo para la historia
«Es un orgullo inmenso. Hemos trabajado muy duro para que todo encajara», declararon al bajar del podio. Este éxito conjunto de piloto y copiloto ha sido aplaudido por toda la comunidad del motor, reafirmando que el talento y la coordinación dentro del habitáculo son los únicos factores que dictan la sentencia del cronómetro.
Con este resultado, Rumeau y Amblard no solo se colocan como líderes del campeonato, sino que se convierten en el máximo referente del automovilismo femenino actual, demostrando que, 40 años después, el escalón más alto del podio vuelve a hablar en femenino.

