Diana Pundole y la nueva era de las mujeres en el mundo del motor

La piloto india Diana Pundole está a punto de hacer historia al convertirse en la primera mujer de su país en competir internacionalmente al volante de un Ferrari. Este hito no sólo la reivindica a ella, sino que sirve de espejo para una revolución: la de las mujeres en el mundo del motor. Un ámbito tradicionalmente dominado por hombres que, poco a poco, abre espacio para nuevas protagonistas. Desde programas de mentorización hasta campeonatos mixtos, las señales de cambio aumentan. 

La historia de Pundole comenzó en Pune, India, y alcanzará un momento clave cuando participe en la próxima temporada, 2025-2026 del Ferrari Club Challenge Middle East al volante de un Ferrari 296 Challenge. Con este paso, no sólo se convierte en la primera mujer india que pilota un Ferrari en competición internacional, sino que da visibilidad a un obstáculo recurrente: el acceso, apoyo y mirada hacia las mujeres en la competición. 

A nivel global, la FIA (Federación Internacional del Automóvil) ha impulsado su “Women in Motorsport Mentoring Programme”, que conecta a cientos de mujeres de más de 69 países con instructoras del ámbito del motorsport. Iniciativas como estas indican que el cambio ya no es sólo simbólico, sino estructural. 

Además, los datos hablan. En el campeonato Extreme E, que combina en cada equipo piloto masculino y femenino con los mismos vehículos, se ha reducido en gran medida la brecha de rendimiento entre géneros: 4,5 segundos en la primera temporada a solo 1,1 segundos en la cuarta. Esto demuestra que cuando la oportunidad es igual, los resultados se acercan. 

Aún así, los retos siguen siendo claros: financiación, patrocinio, visibilidad mediática, y sobre todo el romper con estereotipos. En muchos países, las mujeres siguen siendo minoría en todas las escalas del automovilismo, desde karting hasta categorías mayores. Las programaciones para niñas y jóvenes como el programa Girls on Track ayudan a establecer las bases del cambio. 

Entonces, ¿qué representa el caso de Diana Pundole? Una señal de que los muros están agrietándose, que las licencias, los asientos y los podios pueden ser poco a poco femeninos. Tanto su victoria como pionera como las iniciativas que la respaldan señalan que la nueva aceleración ya está en marcha. Pero también exigen compromiso: equipos que contraten, federaciones que apoyen y medios que visibilicen. 

En definitiva, el mundo del motor está cambiando de marcha. Cada vez más mujeres se suben al asiento del piloto. Ese cambio va más allá del deporte: habla de igualdad, inclusión, de demostrar que en la pista, como en la vida, el talento y la pasión no tienen género.

Imagen: mypunepulse.com