La piloto de 18 años dominó la última ronda del World WCR entrando como WildCard. Sin embargo, su llegada a la cima no ha sido tan fácil como pueda parecer.
SuperPao58, apodo y número que porta en honor al fallecido Marco Simoncelli, lleva toda su vida ligada a las dos ruedas. “Desde que tengo memoria, las motos han sido mi pasión, mi escape y mi forma de expresarme” reza su página web. Y es que en 2016, cuando aún tenía tan solo nueve años, se la pudo ver homenajeando a Luis Salom, el cual había fallecido un par de semanas antes, tras ganar una carrera de categoría formativa. A partir de ahí continuó compitiendo con éxito durante cuatro años hasta recibir la peor de las noticias.
El 29 de enero de 2020, Ramos anunció su retiro del motociclismo por falta de patrocinios con apenas doce años. Tras cuatro temporadas en el dique seco, el año pasado le llegaba la oportunidad que cambiaría todo para ella. El equipo SuperHugo 44, creado en honor a su difunto amigo Hugo Millán, le permitió competir en la segunda mitad del Campeonato de España de Superbike. Al igual que ha hecho este pasado fin de semana en el World WCR, la joven no perdió el tiempo y ganó su primera carrera, en el Circuito de Barcelona-Cataluña.
La posibilidad le ha llegado de la mano del equipo YVS Sabadell y, desde luego, no la ha desaprovechado. Sus actuaciones en el Circuito de Jerez han sido de tal calidad que la ganadora del campeonato, María Herrera, ya la ha designado como “principal rival el próximo año”. Quién sabe qué le deparará el futuro, lo que sí ha demostrado es que, pese a las adversidades, Paola Ramos sacará el máximo de las oportunidades que le vengan.
Imagen: Paolaramos58.com

