El Circuito Ricardo Tormo volvió a recibir gente el pasado fin de semana, comprendido del 19 de septiembre al 21, con la intensidad de un campeonato como el GT World Challenge. Miles de aficionados del motor llenaron el circuito para ser testigos de la final de la Sprint Cup donde, tras coronarse campeones, los pilotos Charles Weerts y Kelvin Van der Linde dejaron huella en la historia de la competición.
El circuito de Valencia se transformó en un ambiente de pura adrenalina y gasolina, donde cada adelantamiento y frenada fueron seguidos con gran expectación desde las diferentes gradas habilitadas para este campeonato.
El fin de semana ofreció dos grandes carreras cargadas de emoción. La primera, la carrera de clasificación de la GT3, donde se llevaron a cabo adelantamientos muy ajustados, unos cuantos abandonos y una victoria que mantuvo en vilo al público hasta la bandera a cuadros. La segunda, la gran final, el escenario perfecto para que los pilotos belgas demostraran su experiencia y técnica, firmando una victoria que les aseguraría el título de la Sprint Cup.
Aunque los BMW del equipo WRT celebraron su éxito, no fueron los únicos que se hicieron notar. En la Gold Cup, Thierry Vermeulen y Chris Fulham se llevaron la ovación del público tras su actuación impecable en la pista. Así como brilló y destacó el Lamborghini de Jordan Pepper y Luca Engstler.

Este evento no se limitó al GT World Challenge, si no que el GT2 European Series ofreció carreras muy llamativas con coches muy potentes, dando protagonismo a pilotos con experiencia que aportaron otro matiz de emoción al fin de semana.
Por otro lado, la Porsche Carrera Cup France mantuvo la intensidad en una carrera monomarca: parrillas llenas, adelantamientos muy justos y talentos nuevos que apuntan a que darán el salto a categorías superiores, compitiendo así con Porsche 911 idénticos para una máxima igualdad en el asfalto.
Y como cierre, la Clio Cup Series. Esta carrera demostró ser una de las competiciones más aclamadas por los aficionados: Carreras cortas pero apretadas, con coches muy parecidos donde son los pilotos quienes marcan la diferencia.
Pero el GT World Challenge fue mucho más allá del asfalto. Con la colaboración de Roow, organizador profesional de eventos de coches, el público pudo disfrutar de exhibiciones. Así como actividades paralelas con creadores de contenido compitiendo en karts, las hotlaps con la campeona mundial de la F1 Academy, Marta García, y muchas más; creando así un ambiente cercano, permitiendo sentir la adrenalina desde el paddock hasta las carreras.
Con más de 20.000 aficionados disfrutando de este espectáculo, una vez más se confirmó que el Ricardo Tormo es ya una parada obligatoria para el gran fenómeno del automovilismo europeo. La Sprint Cup cierra el podio con Weerts y Van der Linde en cabeza, pero quedará en la memoria de todos los asistentes el fin de semana lleno de emoción, olor a gasolina y la pasión por la velocidad compartida entre todos.

