La categoría nacida en 2023 busca abrir camino a jóvenes pilotos en un deporte que, históricamente, ha estado dominado por hombres
En el mundo del motor, las oportunidades para las mujeres han sido escasas y, en la mayoría de las ocasiones, limitadas a un segundo plano. La F1 Academy surge como un proyecto que pretende cambiar esa realidad, ofreciendo un espacio competitivo y profesional donde las futuras estrellas puedan desarrollarse y soñar con llegar a la Fórmula 1.
La F1 Academy es una categoría de automovilismo creada en 2023 por Susie Wolff con el apoyo de la Fórmula 1,con un objetivo claro: dar formación, visibilidad y experiencia a jóvenes pilotos femeninas que sueñan con abrirse paso en la cima de este deporte. Con coches de Fórmula 4 y una estructura diseñada para potenciar el talento, este campeonato se plantea como un trampolín hacia categorías superiores como la Fórmula 3, Fórmula 2 e incluso, en un futuro, la F1.
En cada temporada participan 18 pilotos que se reparten en seis equipos consolidados en el motorsport: Prema Racing, Rodin Motorsport, Campos Racing, MP Motorsport, ART Grand Prix y Hitech TGR. Todos con amplia experiencia en campeonatos y actúan como academias de formación. El formato replica la dinámica de los grandes campeonatos contando con entrenamientos, clasificación y carreras, para que las competidoras puedan adaptarse a la exigencia de un calendario internacional.
Más allá de los resultados deportivos, la F1 Academy representa un paso firme hacia la igualdad en el automovilismo. A lo largo de la historia, muy pocas mujeres han tenido la oportunidad de acercarse a la Fórmula 1. Nombres como Susie Wolff, Tatiana Calderón o María de Villota comenzaron el camino y, hoy son las referentes actuales,siendo la primera Lella Lombardi en la década de los 60s/70s.
Aunque en sus trayectorias no lograron adquirir un puesto titular en la categoría reina. Sin embargo, abrieron la puerta a nuevas generaciones que hoy ven en la F1 Academy un proyecto realista y consolidado.
Desde 2024 la iniciativa ha crecido significativamente, y es que cada escudería de la F1 apadrina a una piloto, dándole así imagen y oportunidades mediáticas. Además, aumenta la visibilidad de estas jóvenes competidoras y sitúa a las mujeres en el centro de la conversación sobre el futuro del automovilismo. Es por ello que el mensaje es claro: los más grandes de este deporte están dispuestos a apostar por el talento femenino.
El impacto de esta categoría trasciende lo deportivo, su creación busca inspirar y demostrar que las niñas que sueñan con ser pilotos, no tienen por qué verlo lejano o imposible. En un contexto en el que el motorsport sigue arrastrando prejuicios y desigualdades, el campeonato se presenta como una plataforma de cambio social.
En definitiva, la F1 Academy no es solo una competición, sino un símbolo. Las mujeres tienen un lugar en las pistas, y este puede ser el inicio de una nueva era en la historia del automovilismo. Una era en la que el talento, que no el género, sea lo que marque la diferencia.
Imagen: F1 Academy

